jueves, junio 01, 2006

Cachetada en el aire

Ayer un tipo llego muy" aca" diciendome que tenia una reservacion, que la habia hecho en la otra oficina y que la queria reconfirmar, le pregunte su apellido, vi la reservacion y le repeti lo que estaba exactamente en el itinerario, (lo que el habia reservado) y de repente me dice: estas mal, y senti un calor desde los pies hasta la punta del pelo, pero no calor del bueno si no de enojo, de impotencia todo en uno, en eso cambio mi actitud y me di cuenta como una sola palabra puede cambiar la actitud de la gente, quize decirle que como iba a estar mal si el habia hecho eso y nosotros no inventamos cosas, y de que como un tipejo tan antipatico me estaba diciendo eso,sin conocerme y que era un hijo de su *%%$#@@ jaja pero no,(yo no le iba a seguir el jueguito) solamente le dije que asi estaba esa reservacion, que seguramente la persona que hizo la reservacion lo entendio mal, que me dijera exactamente lo que el queria, lo empeze a "desarmar" preguntandole que a donde iba que de que parte de Mexico era y bla bla bla, cambio su actitud, ya se fue como si fueramos los grandes cuates, deseandome que pase un bonito dia y no se cuantas cosas mas,si yo le hubiera contestado que el que se equivoco fue el, entonces si que se arma en grande y hasta va a querer llamar al gerente, poniendo una queja de que yo lo trate mal, y a quien le van a creer? aunque no le crean verdad? pero el cliente siempre tiene la razon,y es cierto eso de que como tratas te van a tratar, o no hagas lo que no quieres que te hagan, es como cuando yo voy a a algun lado y quiero preguntar algo, si llego con una actitud prepotente de haber tu gato donde esta esto? pues logico que me van a mandar por un cuerno, y hasta mal, pero si llego con una sonrisita de pendejita y preguntado por favor y toda la cosa hasta de la mano me llevan, pero si hay gente que de plano esta amargada, mal cogida y aunque les hables suavecito siguen igual.

1 comentario:

Fabrizio dijo...

Para tratar con público hay que ser santo, que digo santo, martir.
Un abrazo.